LA NOVELA DEGUSTATIVA DE ALKHAZIAN 7
-Manual de Literatura Intergaláctica-
Escrita sobre papel-hostia y con tintura comestible, la novelística Alkhaziana invita al lector -hambriento de acción y aventura-, a comerse cada página del relato para aprehender con fidelidad, y en toda su dimensión, la psicología de los personajes, los diálogos y las sabrosas acotaciones del autor que van pergeñando una trama llena de sabores, rica en especias y momentos de dulzura textual inolvidables.Como verdaderos gourmets literarios, los escritores alkhazianos logran combinar con maestría una variada gama de estilos que contemplan casi todos los gustos y las más nutritivas temáticas. No obstante, al paladear cada párrafo, el lector-comensal puede toparse sorpresivamente con un capítulo entero que le resulta pesado o una historia difícil de digerir. No son pocos los lectores que han visto peligrar su vida, víctimas de una metáfora en mal estado o de una úlcera provocada por una sucesión de ácidos comentarios. Para evitar malestares gástricos o intestinales insostenibles y prevenir súbitas intoxicaciones colectivas, la nueva producción literaria ha tenido que pasar por la censura previa y, hoy en día, todos los textos son fiscalizados por el Ministerio de Cultura y Salud Pública, y sometidos a numerosos análisis gramaticales y bramatológicos. Tratando de librarse de multas y en búsqueda del ansiado éxito, muchos autores optaron por elaborar best sellers con fórmulas o recetas literarias más bien light, de lectura rápida y fácil asimilación popular. Dando a luz textos frugales, argumentos agradables al paladar, bocadillos crocantes y demasiado empalagosos.Estos hábiles narradores esquivan con decidida pericia los relatos densos; complejos manjares cuya lectura requeriría de una digestión lenta, casi rumiante. Los sabores amargos y las conclusiones picantes se reservan -como postre- para el final; dejando en el lector el rudo bouquet de un desenlace inesperado y áspero. Sin embargo, no son raras las veces en que estos intentos artísticos se ven truncados por su propia ineficiencia culinaria o el rechazo de las editoriales. Dada la monótona y constante repetición del mismo menú, la reacción del público ha sido el hartazgo y la pérdida de todo apetito literario. Debido a ello, varios autores terminaron por comerse su propia obra para poder sobrevivir y, ya sin esperanzas de publicación, la han evacuado en las ignominiosas cloacas del olvido y el anonimato. Por desgracia, resulta un poco difícil para este Manual incluir ejemplos de la literatura alkhaziana sin que el lector se pierda lo más sabroso de su textura dramática. Sugerimos pués pedir una pizza de jamón y morrones e imaginarse -cerrando los ojos ante el primer mordisco- una escena de fuerte contenido erótico, sazonada con idílicos paisajes y descripciones suculentas. Sal y pimienta... a gusto del consumidor... |




marcela dijo
Ahhhhh, yo quiero ser de esos escritores....mmmmmmmmm, tengo unos escritos que bien pudieran acompañarse con peras al vino tinto y digerirse entre terciopelos, encajes y petit bouches de crema y hojarasca.
También le llevo en el menú un tanto de lúcumas y olorosas estrofas de mangos sacados del huerto, con delicados verbos de citrícalidades y manjar casero con cuchara lujoriosa y de postre, unos aromatizados helados de albaca y sandía jugosa en el paladar y las piernas.....
Mmmmmmmm, me ha dado un hambre salvaje...
M.
7 Junio 2006 | 04:27 AM