Yo quería decirte
algo que no entendieras,
algo
complejo y cargado de filosofía,
aunque sencillo en su contundencia...
Algo
que pudiera ser cantado
por canarios flauta
subidos a lo más alto de una palmera.
Algo, yo quería contarte algo
meloso pero algebráico,
que fuese popular
como una cebolla
pero profundo
como el bolsillo de un payaso
amigo de Jorge Luis Borges...
Tenía que inaugurar,
renombrar algo novedosísimo,
inventar una palabra inédita
que resumiera todos mis pensamientos
acerca de la pasión y sus laberintos...
Pero lo único que me salía era
te amo, te amo, te amo...
Después, se me secaba la garganta
y apenas si conseguía
tragar saliva.