Pero parece que los blogs no eran los incendiarios...

De a poco, la crisis va provocando una reflexión colectiva sobre el fracaso de Francia para integrar a sus minorías africanas y musulmanas. Al menos su presidente, Jacques Chirac, habló por primera vez de la desigualdad y la discriminación que causaron dos semanas de disturbios, y reconoció que "Hay una necesidad de responder con intensidad y rapidez a los innegables problemas que enfrentan muchos habitantes de vecindarios pobres en nuestras ciudades".
Pero como los elevados índices de desempleo y discriminación no se cambian ni con mayor represión ni con palabras, la frustración entre los hijos de inmigrantes de las ex colonias francesas sigue encendida como un fósforo. "Las cosas están tranquilizándose", dijo el ministro del Interior Nicolas Sarkozy, "pero eso no significa que no puedan volver a ocurrir".