Para deslegitimar las protestas contra Bush, elementos de las fuerzas de seguridad argentinas protagonizaron este martes un “ensayo” general de provocación represiva.
Una estación de trenes y un convoy suburbano arrasados por las llamas. Pedradas y refriegas con la policía. Cerca de 100 detenidos. Y un mensaje reproducido por los grandes medios de comunicación: la protesta callejera es una cosa de vándalos y delincuentes. ¡Y que casualidad! Todo esto sucede justo el día que comienza la Cumbre de los Pueblos en Mar del Plata y decenas de miles de argentinos comienzan a movilizarse contra la Cumbre de las Américas y la inminente presencia del presidente de Estados Unidos, George Bush.
Esas protestas airadas suelen ser comprendidas por el gobierno que reconoce el incumplimiento y el abuso empresarial de las empresas ferroviarias. Incluso este martes, funcionarios del Ministerio de Transporte admitieron ante las cadenas de televisión que el conflicto tiene su origen en el maltrato cotidiano que sufren los pasajeros.
A partir de uno de esos reclamos cargados de indignación, en la estación Haedo, al oeste y a escasos kilómetros de la ciudad capital, un grupo de jóvenes incendiaron la caravana y la estación y se trabaron en combate a las pedradas con los escasos efectivos policiales que se encontraban en el lugar.
Los bomberos no intervinieron y las fuerzas “del orden” tardaron casi dos horas en llegar. Fue en ese lapso que la agencia de noticias estatal TELAM distribuyó un cable en el que se afirmaba que a bordo del tren viajaban militantes de organizaciones de izquierda, que, portando bombas molotov y piedras, se dirigían a Buenos Aires para embarcarse rumbo a Mar del Plata, con el fin de participar en la Cumbre de los Pueblos y marchar allí contra la presencia de Bush.
Dos horas después, la policía de la provincia de Buenos Aires y la Gendarmería Nacional comenzaron un aparatoso despliegue por el lugar con la orden –no se aclaró de quien- de reprimir.
Sin embargo, la televisión es una presencia indiscreta que a veces le hace trampas al poder. Varios de los enardecidos manifestantes que arrojaban piedras y le daban candela a todo lo que se encontrase en pie, aparecieron luego deteniendo a jóvenes y adolescentes, pues en realidad eran efectivos de la policía infiltrados entre la multitud.
Como parte de esa operación también pudo verse durante horas como un alto oficial de la seguridad, vestido de civil y que en los primeros momentos recibió una fuerte pedrada en la cabeza, se mantenía allí, muy orondo y conversando ante cuanta cámara y micrófono de TV se le acercase, luciendo el rostro con sangre reseca. Resulta al menos extraño que ni siquiera haya sido atendido para lavarse las heridas. Es que así impresionaba mejor.
De cara a los acontecimientos que se viven en Mar del Plata, una ciudad balnearia en manos de efectivos locales y estadounidenses, donde Bush y la Cumbre de la Américas ya está siendo repudiada desde la Cumbre de los Pueblos y por decenas de miles de argentinos en todo el territorio, el mensaje de la “Operación Haedo” fue el siguiente: “está justificado el desproporcionado despliegue de seguridad marplatense, la protesta es cosa de vándalos y tengan cuidado argentinos, pues tienen más de un motivo para estar aterrorizados”.
(Resumen de un texto de Víctor Ego Ducrot - APM)
Una estación de trenes y un convoy suburbano arrasados por las llamas. Pedradas y refriegas con la policía. Cerca de 100 detenidos. Y un mensaje reproducido por los grandes medios de comunicación: la protesta callejera es una cosa de vándalos y delincuentes. ¡Y que casualidad! Todo esto sucede justo el día que comienza la Cumbre de los Pueblos en Mar del Plata y decenas de miles de argentinos comienzan a movilizarse contra la Cumbre de las Américas y la inminente presencia del presidente de Estados Unidos, George Bush.
Esas protestas airadas suelen ser comprendidas por el gobierno que reconoce el incumplimiento y el abuso empresarial de las empresas ferroviarias. Incluso este martes, funcionarios del Ministerio de Transporte admitieron ante las cadenas de televisión que el conflicto tiene su origen en el maltrato cotidiano que sufren los pasajeros.
A partir de uno de esos reclamos cargados de indignación, en la estación Haedo, al oeste y a escasos kilómetros de la ciudad capital, un grupo de jóvenes incendiaron la caravana y la estación y se trabaron en combate a las pedradas con los escasos efectivos policiales que se encontraban en el lugar.
Los bomberos no intervinieron y las fuerzas “del orden” tardaron casi dos horas en llegar. Fue en ese lapso que la agencia de noticias estatal TELAM distribuyó un cable en el que se afirmaba que a bordo del tren viajaban militantes de organizaciones de izquierda, que, portando bombas molotov y piedras, se dirigían a Buenos Aires para embarcarse rumbo a Mar del Plata, con el fin de participar en la Cumbre de los Pueblos y marchar allí contra la presencia de Bush.
Dos horas después, la policía de la provincia de Buenos Aires y la Gendarmería Nacional comenzaron un aparatoso despliegue por el lugar con la orden –no se aclaró de quien- de reprimir.
Sin embargo, la televisión es una presencia indiscreta que a veces le hace trampas al poder. Varios de los enardecidos manifestantes que arrojaban piedras y le daban candela a todo lo que se encontrase en pie, aparecieron luego deteniendo a jóvenes y adolescentes, pues en realidad eran efectivos de la policía infiltrados entre la multitud.
Como parte de esa operación también pudo verse durante horas como un alto oficial de la seguridad, vestido de civil y que en los primeros momentos recibió una fuerte pedrada en la cabeza, se mantenía allí, muy orondo y conversando ante cuanta cámara y micrófono de TV se le acercase, luciendo el rostro con sangre reseca. Resulta al menos extraño que ni siquiera haya sido atendido para lavarse las heridas. Es que así impresionaba mejor.
De cara a los acontecimientos que se viven en Mar del Plata, una ciudad balnearia en manos de efectivos locales y estadounidenses, donde Bush y la Cumbre de la Américas ya está siendo repudiada desde la Cumbre de los Pueblos y por decenas de miles de argentinos en todo el territorio, el mensaje de la “Operación Haedo” fue el siguiente: “está justificado el desproporcionado despliegue de seguridad marplatense, la protesta es cosa de vándalos y tengan cuidado argentinos, pues tienen más de un motivo para estar aterrorizados”.
(Resumen de un texto de Víctor Ego Ducrot - APM)


Un acto de resistencia es no hacer caso al gobierno que domina la política de tu país. Admiro a los desobedientes de Argentina. Resistir porque la opresión va a terminar alguna vez.
H.L.
aprovechando que estamos tan cerca, los uruguayos deberíamos tomar un poquito de ejemplo del argentino, que no agacha la cabeza: sale a la calle, grita, molesta.
Nosotros rumiamos la rabia y después, cuando no se puede hacer nada, nos quejamos.
Los dos polos, quizá ambos tomemos de cada uno y logremos la moderación..
saludos
Muy buenos comentarios utopista y locaporlaluna. Pero hoy, que llega Bush con toda su comitiva de seguridad, muy posiblemente sean infiltrados de la policía argentina los que realicen agresiones y disturbios o los incentiven, como única forma de frenar la verdadera protesta popular que siempre es más creativa y poderosa que quemar trenes. Hoy van a intentar desprestigiar a la "contracumbre" que organizó la propia gente y que contará, entre otras figuras, con el futbolista Diego Maradona. Hoy hay que cuidarse, estar atentos y tener el lado "pacifista" muy despierto. Nosotros somos agresividad transformadora, ellos son pura violencia interesada.
Locapor...no creo acompañarte en el comentario. Yo creo que hay que salir a resistir pero no desde la bronca. no sirve para nada. No voy a hablar de este hecho en sí, al que ví solo por TV (así que directamente es como sí no existiera). Me parece que la protesta sin reflexión es poco inteligente. Pasto para las fieras, para provocadores e infiltrados. Y para los medios de comunicación. ¿te acordás de los sucesos del FILTRO? bueno...buen ejemplo de lo que digo.
Siempre pasa lo mismo. Los argentinos pensamos que los uruguayos son gente más combativa y despierta y parece que viceversa. Son idealizaciones, ya que decir "los argentinos", "los uruguayos", no dice demasiado, a menos que uno crea que todos los nacidos bajo el mismo cielo son iguales. Hay variedad de argentinos como de uruguayos, pero reconozco que no existiría ni la sociología, ni la literatura, ni el humor sin generalizaciones. Así que a la hora de generalizar creo que aquí hay cada vez más gente que agacha la cabeza, cada vez más rutinarios militantes de izquierda eleccionaria que se atacan unos a otros pero pierden y traicionan la confianza de la gente.
en mi país, mono, todavía hay izquierda eleccionaria. 30 años peleó, murió, y fue derrotada. hoy esta en el gobierno (ojo, no en el poder) y por ahora tiene mis respetos. Yo aguardo. Mi izquierda eleccionaria, jámas bajó los brazos, no fue una izquierda palurda y bocotas. Y sí, ahora con mucho menos margen de maniobra de otros tiempos. El mundo es otros, los discursos son otros. No, las generalizaciones son malas per se pero la matriz política de tú nación y la mía son distintas. obvio estamos bajo el mismo cielo y yo no me distanció de uds por estas cosas, pero en el sentido político, creo que nacimos de huevos diferentes, que prendieron y evolucionaron distinto, para bien y para mal en ambos casos.
Por ahora (y esto siempre es condicional) yo tengo una lucecita prendida de esperanza con el cambio que aquí ocurrió y que costó sangre, sudor y lágrimas...dentro de un par de años, comentamos.
A la demostración de Haedo le siguió al día siguiente otro episodio de violencia extraña que recordó épocas pasadas. No vi que eso amedrentase a nadie sino lo contrario. Aquí hoy las escuelas secundarias impulsadas por sus alumnos cortaron clases y se unieron a manifestar contra la presencia de basura en el país, mañana el paro docente es general. Las movilizaciones en Mar del Plata y el resto del país se multiplican. Es verdad que el ser argentino en sí mismo no dice nada, también argentino es el que eligió dos veces a menem y el que miró para otro lado mientras 30 mil eran desaparecidos y asesinados. Políticamente es un tanto inútil la movilización dentro del terreno militarizado que hasta hace unos días era una ciudad, es una suerte de guerra de guerrilla "pacífica". Es muy posible que haya violencia, y que esa violencia ya esté organizada y no justamente por quienes se movilizan contra bush, pero hoy y ahora "el argentino" masivamente salió (salimos) a repudiar su presencia sin detenerse demasiado en los riesgos. Más allá de la lectura política siento respeto.
Me sumo al entusiasmo de laveron y de grismar, y no por ser crítico del sistema eleccionario o "representativo", me he privado de festejar cada vez que el campo popular consigue algún logro o da una batalla. Mañana andaré por mis Buenos Aires querido marchando junto a todos. Luego seguiremos escribiendo, que es lo que más nos gusta hacer como forma de lucha y de belleza. Un fuerte abrazo.