La alegría democrática de NO IR A VOTAR (1)
Mientras que desde el centro, la derecha y hasta los partiditos de izquierda nos llaman a votar por ellos, nosotros desde aquí queremos asesorar a la población a expresar su democrática alegría de no ir a votar, de dejar en claro que no nos gustan estas elecciones ni nada de lo que están haciendo con nosotros y nuestros hijos. Esta expresión de rechazo también es democrática y, de hecho, en cada elección el 30% del padrón no concurre a votar. No IR es casi tradicción en muchas provincias argentinas. La cifra varía según la importancia del comicio, produciéndose una afluencia mayor en las elecciones presidenciales y un menor interés en las legislativas.
En los comicios de 2001, antes de la debacle de diciembre, se produjo el mayor ausentismo, que rozó el 35% del electorado. El Mono Sapiens llama a superar esta cifra. Les pide a sus conciudadanos que ejerzan su derecho a la pereza o su rechazo activo, sumándose a esta campaña y contándole estos datos a sus amigos. El domingo por la noche ya sabremos cuántos rechazamos a estos desgraciados. Sería agradable llegar al 51%. Yo abriría una sidra, de las baratas, y una lata de duraznos.
Mucha gente está en contra de estos ladrones y manipuladores, pero tiene miedo de que no votar le ocasione algún inconveniente. Pues no. Inconvenientes tendremos si los votamos. Por suerte, la derecha, que al indignarse suele abrir su bocaza, nos ha dado más datos de lo que debiera. Gracias a Infobae Diario y otros espacios de la derecha argentina, nos enteramos que:
No hay sanciones económicas ni administrativas. Con un simple certificado médico de un resfrío se puede justificar la ausencia, y la multa existente está expresada en pesos argentinos, que no se pueden actualizar. En la práctica, el voto ha dejado de ser obligatorio en la Argentina, porque no existen ningún tipo de sanciones aplicables.
Nada mejor entonces que perder el miedo, quedarnos en casita o visitar amigos o salir a la puerta a ejercer esa paz de espíritu, esa alegría democrática de no votar.
(Para los que sigan dudando, luego daremos nuevos datos de lo simple y conveniente que es NO IR. Mientras tanto les dejamos un alegórico dibujo de nuestro querido Quino).


Cinzcéu dijo
No ir a votar me parece muy digno y democrático pero con la suerte que a veces me acompaña, el día que no vaya deciden aplicar todas las sanciones retroactivas a 1912. Lo mío hace años que es el voto nulo.
22 Octubre 2005 | 01:50 AM