La primavera no se hizo para tí;
así que mejor dedícate
a llenar tu cara de inviernos.
Los océanos no se han hecho para tí;
así que mejor te lavas esas patas
dentro de un balde plástico...

Las montañas no han crecido para tí;
te quedan grandes
hasta tus más pequeñas victorias,
esa miserable gloria de escalar y escalar.
El silencio no se hizo para tí;
así que si es por aclararme algo,
puedes seguir eternamente hablando,
que este viento
no ha de detener su aliento para escuchar...

Lo único que pido
es que al irte
cierres la puerta despacio,
porque tus estúpidos escándalos
no se han hecho
para mí...