Diez mandamientos para violar
con los cinco dedos de mi mano,
acariciando tus nueve lunares.
Parecen ocho, en realidad,
los siete pecados capitales...
Sobre las cuatro patas de mi cama
vamos a crear el mundo,
seis días a la semana
y el domingo, para descansar,
tres horas de sueño alcanzan
antes de volver a retozar
como dos amantes fundiéndose en uno.
Y aunque los que dividen
pretendan que apenas nos multipliquemos,
nuestro amor no es muy bueno
ni en sumas ni en restas...
De tanto dar
hace tiempo que ya
perdimos la cuenta.


Yo suelo sumar de uno en uno los buenos momentos en mi vida, haciendo un exhausto chequeo de su inclusión, para no tener que buscarlos de nuevo.
Siempre que puedo trato de dividir, de compartir, hago pocas cuentas porque es tan poco lo que puedo dar, que no deseo escatimar esfuerzo.
Y acostumbro a restar todo aquello que no beneficie mi paso por este mundo.
Que por qué no multiplico?? Porque sólo sé sumar, sólo puedo adicionar, un unidades mínimas, a pasitos corticos.
Excelente Mono.
¡Sí, señor!
Bello, breve, musical, no convencional y, encima, con mensaje.
¡Enhorabuena!