Este Mundo no se hizo para los Tucanes

Como Tucán he entrado en la fase final de una profunda crisis. Es decir, ya toqué el fondo y desde allí tomé nuevo impulso hacia la superficie, como una burbuja. Pero no regreso indemne y sin heridas. Retorno con las alas un poco magulladas y un grueso interrogante. ¿Quiero seguir siendo el personaje de un blog...?
El Mono Sapiens me dice que yo nací para ésto. Es cierto, pero allí reside mi verdadero problema. Yo nací hace menos de tres meses dentro de este blog y no conozco otra cosa. Las aventuras que les cuento no las he vivido más que en mi florida imaginación, o son sencillas historias que he oído y adorno con frases y pensamientos míos. Pero ¿quiero en verdad seguir viviendo en este encierro?
El Mono opina que soy un pájaro demasiado vistoso y colorido. Que si abandono nuestro barrio literario y salgo a la realidad, lo primero que va a suceder es que intenten capturarme y venderme. Es probable que mi valor en el mercado me haga terminar en la jaula de un zoológico o una veterinaria.
Por otra parte, el Mono afirma que la realidad argentina sería tremendamente hostil para mí. Que este mundo no se hizo para los tucanes animados. Pero yo le contesto ¿es preferible pájaro en mano que cien volando? Y él me mira y comprende... Sabe que me muero por conocer la verdadera selva, el arrullo de los ríos, los sonidos del bosque cuando cae la tarde y todas las aves regresan a sus nidos. El Mono, o su parte Sapiens, está mejor preparada para enfrentar al mundo de los hombres y sus leyes regidas por la ambición y el dominio. Y sabe, mejor que yo, que entre la fantasía y la realidad existe una línea tenue que puede significar la vida o la muerte.
Me siento en una encrucijada.
Supongo que los personajes de los gifs, de los dibujos animados y de las tiras cómicas, han sentido alguna vez lo mismo. Han querido salir de sus historietas y perderse por los caminos, a vivir historias ciertas. Tal vez, los seres humanos experimenten a su modo una sensación de encierro semejante. No puedo saberlo.
Me detengo sobre un costado de este blog y dejo que mi mirada se fugue, se vaya lejos de la pantalla y de este pequeño post... Yo mismo me alejo, en la libre y fugaz nostalgia de paisajes que no he transitado y vuelos jamás emprendidos...


Gatinha dijo
y sucedió lo impensable,que el tucán tiene problemas existenciales.Me ha conmovido la situación del tucán,pero clamo por que se quede,hay que pensar que también en esos paisajes se puede encontrar algun desalmado taxidermista que puede incluso lo esté acechando desde ahora(caray lo de día de la paranoia persiste)
26 Agosto 2005 | 11:16 PM