22 de Agosto: “Día Internacional de la Risa Contagiosa”

Uno ha de esperar que fecha semejante se festeje en medio de coloridos globos, payasos o comediantes contando chistes subidos de tono. Nada más lejos de la realidad. Se ha invitado a un cura párroco para que oficie misa y ofrezca un sermón por más de hora y media. Luego, los celebrantes se trasladaron al interior de un sobrio y adusto salón, donde la liturgia continuó con augustos discursos de apertura en los que se homenajeó a los caídos en la prosecución de tan sublime protocolo. El clima cincunspecto alcanzó el mayor grado de austeridad con las rigurosas palabras emitidas por la viuda de uno de los cómicos más famosos y recordados del vecindario.
El ánimo contenido de los concurrentes podía apreciarse en el color ya amoratado de sus rostros, por el empeño y la severidad puesta al servicio de mantener el ritual dentro de parámetros de seriedad y respeto. Por último, se hizo un minuto de silencio. Una atmósfera de grave solemnidad invadió todo el recinto. Y se invitó a subir al escenario a Don Celedonio Ibarguren, que valiéndose de un micrófono direccional, procedió a largarse un soberano pedo amplificado.
El primero en reírse fue un niño de 9 años que hacía tiempo estaba a punto de reventar... La risa se contagió rápidamente por toda la sala hasta transformarse en un coro de estridentes carcajadas incontenibles... La catarsis colectiva alcanzó proporciones inusitadas... Algunos se cagaron literalmente de risa y otros tuvieron que ser trasladados a sus casas en ambulancia, retorcidos como estaban y partidos al medio por el regocijo. Los más serios lograron arrastrarse gateando hasta la salida o lloraban envueltos en poderosos ataques hilarantes.
No hubo este año víctimas fatales. Pero todavía perdura una sonrisa amplia en todos los rostros, y un gesto cómplice de compartida y pícara jocosidad.


logoss dijo
Vaya utopía...¡Qué lindo sería el mundo si todos pudiésemos reirnos a carcajada limpia, sin temores...siempre felices...ante este tipo de situaciones...! Por lo menos, el tufillo del pedo de don Celedonio no captó la atención de los presentes, jejeje... De momento me has puesto una gran sonrisa pensando en que esto podría ser posible... Espero que tanto el tucan como tú hayan disfrutado de esta terapia conjunta de la risa... Saludos desde Canarias.
23 Agosto 2005 | 04:43 AM