Katja Alemann y el sindrome de abstinencia

El invierno argentino ha venido más frío que de costumbre y las hormigas culonas han desaparecido casi por completo. Como los ataques obsesivos del Tucán solo son frenables con una dosis de ese noble insecto, hace dos semanas que sufre del sindrome de abstinencia y camina por las paredes, vuela en círculos concéntricos y repite frases que siempre terminan en Katja Alemann.
-Adoro a Katja Alemann. Amo a Katja Alemann. Me encanta Katja Alemann. ¿Sabías que Catalina Aleman es el verdadero nombre de Katja Alemann? -Y así, desde hace días.
Yo he revuelto toda la casa buscando una ración del medicamento. Gotitas para los ojos, supositorios para metrosexuales, jarabe postdepresión, ungüento para la caída del vello púbico, polvos contra la impotencia, pero nada, ni un gramo de hormigas culonas, en almíbar o resecas.
Entonces el Tucán tiembla, suda, delira. Habla con Katja Alemann.
-Caty, he visto todas tus películas... “Crucero de placer”, que historia tan bonita. “El año del conejo”, que espléndida fotografía. “Flores amarillas en la ventana”, con tu maravillosa interpretación de Teresa, esa prostituta que se regenera y termina siendo esposa de un estanciero patagónico...
Y, mientras yo salgo a buscar hormigueros por todo el barrio, él se coloca una peluca y hace de Katja Alemann frente al espejo, bambolea las caderas en una actitud de seductora amoralidad, disfrazado de cigarrera, ofrece por la ventana sus paquetes de Melbour Light con gestos de gran tigresa.
Me he visto obligado a comprar un litro de ácido fórmico importado de Brasil, y aunque ahora se pasa todo el día cantando como Ney Mattogrosso, habrá que soportarlo así, maluco beleza, y está tudo bem, tudo legal, e só da pra esperar que chegue muito pronto a primavera...


yeyo dijo
Es imposible no calentarse con esa hembra...jajaja Déjale que en el delirio del frio, el encontró la tibieza...jajajaja
9 Agosto 2005 | 09:07 PM