La Deuda Externa y la Vida Interior
Hace seis meses
que no pagamos los impuestos,
nos cortaron el gas, la luz
y el agua la juntamos a baldes cuando llueve.
Y cuando llueve, somos felices...
Deudos y deudores nos dejan mensajes
debajo de la puerta.
Mucha torta frita, agua, harina y grasa,
nunca faltan
manos solidarias que acercan un pan duro.
Y somos felices
cuando entra una moneda,
la plantamos
esperando que crezca
un árbol de billetes
verdes, o aunque sea colorados...
Selvas tropicales en el living,
crece en el patio un bananero,
pasa un avión y nos fumiga
lociones contra la pediculosis
como si fuésemos mosquitos del dengue.
Y somos, a duras penas, felices.
Los vecinos nos miran
igual que a insectos
y le echan dos gotitas
de lavandina a la lechuga
para evitar los gérmenes.
El universo se expande y desparrama
y nosotros en la casa...
Giran sistemas planetarios
en torno a galaxias espiraladas
y nosotros
esperando que el sol
seque la ropa en la terraza.
Somos felices cuando todo se nos niega
y aunque nada nos cause
demasiada gracia...


yeyo dijo
¿Cómo lo haces?
Mono, el día que no te escriba, no te decepciones. No todos los dias serás tan prolífico, ¿o sí?...Aún me queda la duda...
Gracias por los textos...
2 Agosto 2005 | 03:36 AM