Una cita a ciegas
Ya habrán notado que el Mono es medio estúpido con las mujeres. Si no fuese por mis consejos ya se hubiese divorciado y casado diez veces. Lo cierto es que posteando por aquí, chateando por allá, conoció en la web a una hembra simpática y al parecer bien pulposa, de esas que ponen sus caras de ninfómanas seriales en un recuadro del Messenger, y cuyos labios carnosos parecen susurrarnos “vamos, anímate, enciende tu cámara y enfoquemos nuestros cuerpos ardiendo de deseo”. Pero ninguno tenía una cámara, así que casi lo vuelve loco. Lo tuvo tres meses de teclear y teclear y teclear, hasta que un lunes marcaron una cita para el sábado siguiente.
El Mono se preparó de antemano. Ya el martes se peinaba, el miércoles impostaba la voz y hacía poses de galán por los pasillos. El jueves, después de ducharse, acercando su cara al espejo, divisó un puntito rojo elevándose en el llano territorio de su mejilla izquierda. Al principio ni siquiera le picaba, y él optó por no rascarse. Era apenas un microbio que asomaba su diminuta cabeza al aire.
Sin embargo, el viernes ya era una protuberancia obscena, el culo de un mandril, un edificio en llamas. Y el Mono empezó a preocuparse.
Durante todo el sábado se colocó algodones humedecidos en té caliente, esperando que la inflamación bajara o el volcán estallase, vertiendo su purulenta lava. Pero llegó la hora de la cita y parecía una pirámide enclavada en medio de la selva mexicana.
Por último, se encerró en el baño y quiso exprimirlo con sus garras. Pero nada, o peor, aquello adquirió un brillo amoratado y palpitante... Y la hembra esperándolo en la esquina, y los minutos que pasaban... Por un segundo pensó en quedarse, pero tomó impulso, cubrió el bulto con una gasa esterilizada y encaró hacia la calle. Al bajar del autobús, la gasa apenas lo tapaba, había crecido debajo el Aconcagua, una cumbre de nieve eterna y empozoñada.
Por suerte ella todavía lo esperaba en la esquina, recostada en su silla de ruedas. Lo saludó con un gesto espástico y forzando sus músculos paralizados por años de paraplegia, le dijo:
-¡Uyyy!... ¿Qué te pasó en la cara...?
servido por eltucan
7 comentarios
Escribe un comentario
« Las virtudes y defectos de las Viudas Negras | Inicio | A causa de un equívoco banal y transparente »


eres tan ignorante que puedes imaginar y escribir ese post, o peor aún, que haya sido verdad y que lo hayas puesto como forma de expresar tu ¿ira?. el próximo post puedes hacerlo sobre cómo te metes el dedo por el culo...
¡¡¡¡EXCELENTE POST, MONO!!!! UN ESCRITOR PERSPICAZ E INCISIVO POR LO QUE VEO. MUY BUENO, EN SERIO.
TE CUENTO: ME PASA A MENUDO ESTE TIPO DE COSAS DE GENTE QUE MIRA Y HACE DE SU "GRANITO" UN MUNDO, JUSTAMENTE A MÍ, QUE TRABAJO CON PERSONAS CON NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECIALES. UNO DE MIS MEJORES AMIGOS ES PARALÍTICO CEREBRAL, O SEA, PADECE UNA ENFERMEDAD COMO LA CHICA DEL PERSONAJE DE TU CUENTO Y CUANDO LO LEYÓ SE MATÓ DE LA RISA, PORQUE ESTÁ ACOSTUMBRADO A ESTAS REACCIONES CON LA GENTE QUE SE CONSIDERA "NORMAL" O ("CON GRANITO" JEJEJEJE). TAMBIÉN ESTÁ ACOSTUMBRADO, Y RECIÉN LO HABLÁBAMOS A ESA LÁSTIMA EXTRAVAGANTE QUE MUCHOS AGRANDAN PARA OCULTAR SU ASCO.
COMO NO PUEDE ESCRIBIR, YA QUE SUS MIEMBROS SUPERIORES E INFERIORES NO TIENEN MOVILIDAD, ME PIDIÓ QUE TE ENVÍE SUS SALUDOS Y UN ABRAZO. POR MI PARTE TE MANDO LO MISMO.
(AH, Y TE CUENTO MÁS, ÉL NO MOVERÁ UNO SOLO DE SUS MIEMBROS, PERO ES ARTISTA PLÁSTICO Y PINTA UNOS CUADROS IMPRESIONANTES CON LA BOCA)
EL GRANITO LO TIENEN LOS OTROS.
Jajajajaja.
Muy buena moraleja...Pero no me apuntes con ese grano, ¿vale?.Jajaja
¿oye, el orekaria este, de que va?
El cuento es muy original, absolutamente hilarante, me has tenido sonriendo todo el relato.
Sirva desde aquí mi más sentido pésame a orekaria por no entender que todo el mundo se puede expresar de la manera que quiera sin necesidad de obligar a nadie a repetir sus actos (ya sea quedarse el Mono Sapiens pasmado porque la persona de la cita iba en silla de ruedas, ya sea compartiendo orekaria todas las formas posibles de cómo se mete el dedo por el culo). No hay que juzgar los posts. Si te interesan, haz un comentario educado y libre (ya sea a favor o en contra). Si no te interesan, simplemente haz mutis por el foro (y nunca mejor dicho). Saludos y cosquillas al mono (haga el favor de servirse ración extra de hormigas culonas...)
Buena moraleja.Esta vez voy a copiar a yeyo y citaré una canción que se me ha venido a la cabeza de "la polla records"
"cuanta gente condenada lucha por sobrevivir
mientras otros se preocupan por un grano en su nariz"
Curioso que los que entran para fastidiar en la coctelera nunca tengan blog ni forma de contacto ni siquiera nombre real... en fin, que no existen.
Muy buen post mono. No creo que ofenda a nadie menso a sas personas que hacen de su grano un mundo, como bien dice la fulana.
Sigue así, cada vez vas mejorando aun más tus historias.