El más guapo y bonachón de los dioses que habitan el Olimpo Cocteliano, abandonando sus intrincadas e inconmensurables tareas de control de los modelos de interacción y apuntalamiento de la arquitectura informativa para que no se caiga, se ha dignado en enviar al correo del Mono Sapiens, un mensaje oficial en donde llama a la paz y solidaridad entre los hermanos blogueros, y resalta la concordia entre usuarios dentro de una interfaz amigable.

Esta mañana, el alto dignatario y consultor Ricardo IV, dejó su Parnaso internético y, asesorado por Showroom, se dirigió a Gamarelli, una sastrería ubicada en las cercanías de la Piazza Minerva, que desde 1798 cose la ropa de los Papas. (ver Showroom)

Ya investido en sus atuendos papales, nos envió una encíclica en la que propone, o impone, una solución salomónica para dirimir el conflicto de intereses (entre el Mono y el Tucán) en forma pacífica. La propuesta que ha sido estudiada y aprobada por ambos contendientes, se limita a crear una nueva sección titulada “Las del Tucán”, en donde se verán canalizadas las inquietudes del susodicho pájaro. Se firma el acta correspondiente y se sella el acto con un emotivo abrazo entre las partes, un revoltijo de plumas y pelambres, y un entrechocar de copas que continuará hasta la madrugada.
El benemérito mandatario Ricardo IV hizo llegar también, con motivo de dicha celebración y mediante paloma mensajera, una caja con semillas de girasol, hormigas culonas del más refinado bouquet y una bolsa de frutas secas.
Se agradece Don Ricardo, y cuenta con nosotros a la hora de animar alguna fiesta privada de las tuyas... Tu pon la bebida y los comensales, que nosotros llevamos a unas chicas que salgan bailando de la torta.