Viejos mitos cosechados por la historia, vienen hoy a desmentirse de manera rotunda por las nuevas investigaciones de la ciencia ornitológica. Los estudiosos de las aves se juntaron en la X Reunión Argentina de Ornitología que se llevó a cabo en el Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia”, en Buenos Aires.
......En dicho congreso, se destacó el notable descubrimiento de habilidades y signos de inteligencia en los loros, las cotorras, los pelícanos, las águilas, los pingüinos, los cóndores, las grullas y hasta en los patos criollos. No hablaremos aquí, por extenso y obvio, del gigantesco aporte de las gallinas al género humano, ni del sacrificio del ganso que con sus plumas nos abriga y reconforta. Qué decir de las golondrinas que sirven para anunciar la llegada de la primavera o el fin del verano, de los buitres que limpian de desechos contaminantes los desiertos, las playas y los campos.
......Para qué mencionar a las cigüeñas que, atravesando océanos, traen a los niños colgando de sus picos. O la utilidad estratégica de las palomas mensajeras o los delfines, que detectan minas submarinas... Cuando hay otras aves, (como los “Ramphastos toco” o tucanes) de una belleza engañosa que se ve desmentida por sus sucios hábitos y sus crueles costumbres alimenticias... Porque no se contentan con frutos y semillas y se devoran, sin piedad alguna, a los pichones y huevos de otras aves, insectos y pequeños reptiles indefensos.
......Entonces, tomemos conciencia de que hemos sido burlados en nuestra ingenuidad, por el escamoteo de este Ramphastos infame, que oculta su maldad tras un enorme pico de fuertes colores y plumaje llamativo.
......Si lo tiene a tiro, si no hay guardabosques ni embaucados ecologistas, apunte su honda, su puñal, su cerbatana a ese embuste emplumado. O hágase el indiferente y elogie a alguna rana.