El Mono agradece a los Coctelero/as
Hoy justo se cumple un mes de las peripecias de este mono y el desaforado Tucán. Entonces, hasta hace un mes y un día atrás, este simio había perdido el humor, la gracia, las ansias de escribir por un tiempo demasiado largo. Tragedias familiares, golpes bajos que da la vida, y otros innecesarios, artificiales, propios de la estupidez argentina, le habían borrado hasta las ganas de hacer piruetas.

Hoy, el Tucán y yo, queremos cumplir con una deuda pendiente, agradecer y luego festejar por: el descubrimiento, un tanto tardío, de la Coctelera, la sencillez para crear el blog, el cariño que se percibe en quienes la mantienen funcionando y en quienes nos orientan en la Ayuda, la aparición de colegas que se van transformando en amigos entrañables en ésta y en la otra orilla del Atlántico, la manera inmediata de entendernos, de asombrarnos por las distintas realidades sociales, pero el empezar a darse cuenta que, más allá de una leve dificultad en las jergas y el lenguaje, de la ilusión de un consumo que parece ilimitado o de una pobreza de recursos que se nos hace infinita, somos más parecidos de los que nos habían contado...
Colegas, cocteleros, amigos, blogueros, viciosos y obsesivos... Levantamos nuestra copa de buen vino borgoña, en este sur de América. Espero que ustedes le den aunque sea un traguito de lo que tengan a mano y de acuerdo a su franja horaria. El Tucán bate sus alas de contento y el Mono les dedica este poemilla breve pero esperanzoso y bien simiesco.
INDELEBLES


Luz dijo
Pues muchas felicidades... y que cumplas muchos más. No tengo borgoña y es demasiado temprano para mí. Pero luego me bebo un vasito de buen rioja. O somontano, que tampoco está mal.
11 Julio 2005 | 06:49 PM