Usted posiblemente conteste Sí. Pero un rotundo No, es la respuesta a esta pregunta. O al menos un piadoso No se sabe. Hay monos que desmienten su paternidad y hombres que reniegan de esta herencia.

Algunos opinan que son dos animales que pertenecen a diferentes géneros y otros creen que dios creó al hombre a su imagen y semejanza. Mientras una corriente de pensamiento se interroga sobre si dios fue un primate, la otra se pregunta ¿de quién descienden los monos, entonces?
Semejante quilombo filosófico proviene de una sencilla equivocación que se remonta al año 1859, y que surge con la aparición del libro "El Origen de las especies" de Charles Darwin. Este libro suscitó muchas controversias, debido a que en esa época hasta el más reputado paleontólogo creía que al hombre lo había creado Dios, a partir de una pareja: Adán y Eva. Y muchas de las criticas más graves estaban en gran parte influidas por la implicación evidente, en el pensamiento de Darwin, de que el hombre mismo debía su origen a un proceso de evolución más que a un acto especial de creación.
Un año después de publicado este polémico libro, se organizó en Oxford, Inglaterra, un importante y masivo debate sobre la evolución. En él participó un airado defensor de la teoría de Darwin que era T. H. Huxley, y también un opositor, el obispo Wilberforce, reputado teólogo.
Luego de un discurso de apertura, el obispo se dirigió a Huxley y le preguntó si se consideraba heredero del mono por vía paterna o materna. Obviamente esto causó mucha risa en el auditorio... Pero Huxley le contestó que si él tuviera que decidir entre descender de un simple mono o de “un hombre magníficamente dotado por la naturaleza y de gran influencia, que utilizaba esos dones para ridiculizar una discusión científica y para desacreditar a los que buscaban humildemente la verdad, no dudaría en inclinarse por el mono”. Justamente de Huxley es la idea de la evolución del Homo sapiens a partir de algún antepasado simiesco, y a partir de él se concibió la idea del hombre como formando parte de la naturaleza, y no aparte de la naturaleza.
En 1871 Charles Darwin publica “La descendencia Humana”. Pero ni en este libro ni en “El Origen de las especies” afirmó explícitamente que el hombre descendiera del mono. Sin embargo, la teoría evolucionista inspiró este pensamiento en muchos científicos -sobre todo católicos-, que nunca llegaron a comprenderla.
En el primer capítulo del libro “La descendencia humana”, Darwin y sus defensores, solo igualaron al hombre con los monos superiores con respecto a la anatomía, y afirmaban que el hombre descendería de una forma inferior, esta forma sería el famoso "eslabón perdido".
A mucha gente no le gusta la teoría de la evolución, y la culpa la tiene la creencia errónea de que el hombre desciende del mono. Se siguen aferrando a la idea de que al hombre lo creó un dios todo poderoso, mediante polvo hecho barro, porque prefieren llamar mamá a un puñado de tierra antes que a una simpática mona.
Por mi parte opino que todos tenemos un antepasado común, que nos separa en más de 5 millones de años. Ojalá que futuras investigaciones no demuestren que fue la cucaracha...