Me parece que va a llover todo el año, y yo que perdí el paraguas... Lo apoyé vaya a saber dónde. Habrá que acostumbrarse a usar una bolsita de supermercado en la cabeza, en todo caso dada vuelta para no hacerles propaganda. Los gotones caen provocando globitos en el agua de la zanja, señal que esto no para, que va a llover toda la vida. ¿Hoy es sábado, domingo o jueves? No sé, ando medio perdido, pero da lo mismo. Al mediodía empiezan a chiflar las tripas y habrá que llenarse con lo que hay. Yo tengo unas galletitas y una lata de paté de fuá. Hay gente que solo tiene las galletitas, que vive durante semanas solo de mate amargo y galletitas. Hay gente a la que les falta más de la mitad de los dientes y que no le dan ganas de salir, de mostrarse, pero igual cuando las tripas chiflan se ven obligadas a salir, a humillarse, a pedir o recolectar los que otros tiran. Ahora sí, no les pidan que sonrían. ¿Pero qué hora es? ¿Todavía no son las 12, no? Pero ya voy saliendo, a ver si consigo alguna fruta picada en medio de los cajones que descarta la verdulería. ¿Será miércoles hoy, en dónde habré apoyado el paraguas? Estaba viejo, todo torcido, pero para días de tormenta como hoy era un lujo asiático. Me pongo esta bolsita de plástico; que me cubra la cabeza y chau. Yo igual saludo a todos con distinción, soy un mono viejo y las canas siempre dan un aire de señorío y respeto, o me parece a mí, no sé. Ahí viene uno que le falta una pata y anda con su muleta ofreciendo billetes de lotería, siempre me los extiende para que elija. Yo me pongo a estudiar los números como si buscase uno que soñé esa noche pero que nunca figura en su lista. Igual charlamos, y él se queda con la esperanza de venderme algún día, y yo de comprarle uno que salga entre los diez primeros premios. Y así todos los días.

¿No será martes hoy, no...? Porque lunes no me parece... Para mí que va a llover todo el año, todo un lustro, un par de décadas. Era el diluvio y nadie nos avisó. En una de esas junto varias bolsitas, me invento un impermeable y chau. Pero no me pidan que sonría.